Relación político-
diplomática

La relación diplomática bilateral se estableció el 15 de noviembre de 1879 con la suscripción del Tratado de Paz y Amistad.

La suscripción del Tratado de Paz y Amistad, firmado en París en agosto de 1879, marca el inicio de las relaciones diplomáticas entre el Perú y España. A partir de ese momento se da lugar a una nueva etapa en la que se suscribieron importantes convenios bilaterales en los ámbitos cultural, jurídico y académico. Es en esta época también que el Perú apoya la participación de la Corona española en la solución de algunos diferendos limítrofes con sus países vecinos.

 

Las amistosas relaciones entre el Perú y España se vieron afectadas por la difícil situación política española durante la guerra civil. En 1936 ambos países rompen sus relaciones diplomáticas, que se reanudan en 1939, cuando las dos partes elevan sus representaciones diplomáticas a la categoría de embajadas.

 

En los años que siguieron y hasta finalizada la Segunda Guerra Mundial, los vínculos hispano peruanos estuvieron determinados por el refuerzo de los lazos culturales. El contenido de la relación bilateral se verá enriquecido luego en los cincuenta, con la firma del Acuerdo Comercial -que introdujo el componente económico- y otros convenios igual de relevantes, como el de Doble Nacionalidad y el de Supresión de Visados.

 

La consolidación económica de España en las décadas posteriores dio lugar prioritario al capítulo de cooperación y, en los noventa, a su papel de exportador de capitales. En este período, España realiza importantes inversiones en los campos de telecomunicaciones, banca, energía y finanzas en el Perú, que a la par se convierte en uno de los principales beneficiarios latinoamericanos de la cooperación española. La firma del Acuerdo de Asociación Estratégica, que tuvo lugar en 2008, formalizó el diálogo político al más alto nivel.